Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta realizada por las asociaciones de consumidores AVACU, FUCI, UNAE y UCAUCE en colaboración con ANEABE.
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- Por el contrario, el efecto más conocido, así lo señalan el 64% de los encuestados, es el empeoramiento del estado de la piel
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- Si preguntamos por la experiencia propia, el dolor de cabeza (55%), la falta de energía (42%) y el deterioro del estado de la piel (42%) son los efectos más frecuentes entre quienes afirman haber experimentado síntomas asociados a la falta de hidratación
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- Dr. Francisco Maraver, catedrático en Hidrología Médica UCM: “Un desequilibrio hídrico corporal de tan solo un 1%, además de producir sed intensa, produce malestar, fatiga, debilidad, pérdida de apetito, dolor de cabeza”
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- Casi seis de cada diez españoles desconocen que el agua mineral natural llega al consumidor tal y como se encuentra en la naturaleza, sin necesidad de tratamientos químicos para su consumo
Madrid, 11 de junio de 2026.- Mantener una correcta hidratación es fundamental para el buen funcionamiento del organismo y para preservar el bienestar físico y mental. Sin embargo, la encuesta pone de manifiesto que existe un desconocimiento entre la población española sobre algunos de los efectos que puede tener la deshidratación en nuestro bienestar. El 84% de los españoles desconoce que la falta de hidratación afecta, por ejemplo, al humor y al estado de ánimo y, en la misma medida, se desconocen sus efectos en la memoria.
Así lo revela una encuesta realizada por las asociaciones de consumidores AVACU, FUCI, UNAE y UCAUCE en colaboración con la Asociación de Aguas Minerales de España (ANEABE). El estudio, realizado entre 1.314 personas mayores de 18 años de toda España, pone de manifiesto que, aunque existe una conciencia generalizada sobre la importancia de mantenerse hidratado, todavía persisten hábitos insuficientes y lagunas de conocimiento sobre el impacto que una correcta hidratación tiene en la salud y el bienestar.
“Una hidratación deficiente puede afectar al correcto funcionamiento de nuestro organismo. Un desequilibrio hídrico corporal de tan solo un 1%, además de producir sed intensa, produce malestar, fatiga, debilidad, pérdida de apetito, dolor de cabeza”, explica el Dr. Francisco Maraver, catedrático en Hidrología Médica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y miembro del comité científico del Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS).
Los españoles conocen algunos efectos de la deshidratación, pero desconocen otros igual de importantes
La encuesta muestra que los ciudadanos identifican con relativa facilidad algunos de los efectos más visibles o conocidos de una hidratación inadecuada. El 64% relaciona la deshidratación con el empeoramiento del estado de la piel, mientras que el 56% considera que puede reducir el rendimiento físico y deportivo. Asimismo, el 52% reconoce que puede afectar a la concentración y el 50% la vincula con la sensación de cansancio o falta de energía.
Sin embargo, los resultados también ponen de relieve importantes lagunas de conocimiento sobre otros efectos menos evidentes, pero igualmente relevantes para la salud y el bienestar diario, como el estado de ánimo o la memoria.
Estos datos sugieren que muchas personas consumidoras continúan asociando la hidratación principalmente con el rendimiento físico o la sensación de sed, sin ser plenamente conscientes de su impacto sobre funciones cognitivas y emocionales que también forman parte del bienestar general.
El análisis por sexo revela además algunas diferencias significativas en la percepción de los efectos de la deshidratación. Las mujeres muestran un mayor conocimiento sobre los aspectos relacionados con el estado de la piel (74%) y los dolores de cabeza (48%), mientras que los hombres identifican en mayor medida la pérdida de rendimiento físico y deportivo (65%) como una de sus principales consecuencias.
Dolor de cabeza y falta de energía, los síntomas más frecuentes
Entre las personas que afirman haber experimentado síntomas asociados a la deshidratación, el dolor de cabeza destaca como la manifestación más habitual, mencionada por el 55% de las personas de este grupo. Le siguen la disminución de la energía o sensación de cansancio (42%) y el empeoramiento del estado de la piel (42%).
Otros síntomas asociados a una falta de hidratación aparecen con menor frecuencia, lo que podría indicar que muchos consumidores no siempre los identifican como consecuencia de una ingesta insuficiente de líquidos.
Por último, uno de cada diez encuestados afirma beber únicamente uno o dos vasos de agua al día, una cantidad absolutamente insuficiente para mantener una hidratación adecuada.
Para el 40% el agua mineral natural aporta más beneficios para la salud que otros tipos de agua
Además de analizar los hábitos de hidratación y el conocimiento sobre sus efectos en la salud, la encuesta también explora la percepción de los consumidores sobre el agua mineral natural y su consumo.
Los datos reflejan que el agua mineral natural mantiene una presencia relevante en los hábitos de consumo de la población española. Más de un tercio de los encuestados (36%) afirma consumir habitualmente agua mineral natural, ya sea en botella o en garrafa.
Además, cuatro de cada diez consumidores (40%) consideran que el agua mineral natural aporta más beneficios para la salud que otros tipos de agua. Entre los beneficios más reconocidos destacan aquellos relacionados con las alteraciones renales, mencionados por siete de cada diez encuestados (71%).
Sin embargo, los resultados también ponen de manifiesto que todavía existe margen para mejorar el conocimiento de los consumidores sobre las características del agua mineral natural. Casi seis de cada diez españoles (58%) desconocen que llega al consumidor tal y como se encuentra en la naturaleza, sin necesidad de tratamientos químicos para su consumo.
Asimismo, solo algo más de una cuarta parte de la población encuestada (28%) afirma consultar siempre o frecuentemente la composición mineral del agua que consume, a pesar de que esta información puede resultar útil para adaptar la elección del agua a las necesidades de cada consumidor. La composición del agua mineral natural, a diferencia de otro tipo de aguas, permanece estable en el tiempo y se puede consultar en la etiqueta.
Una oportunidad para seguir mejorando la educación en hidratación
Aunque la mayoría de los ciudadanos reconoce que beber agua es un hábito esencial para la salud, los datos reflejan la necesidad de seguir reforzando la información sobre cómo una correcta hidratación contribuye al funcionamiento normal del organismo y cómo determinados síntomas cotidianos pueden estar relacionados con una falta de agua.
Para Irene Zafra, secretaria general de ANEABE “el estudio refuerza uno de nuestros objetivos, el de dar a conocer a la población la importancia de hidratarse correctamente y divulgar el rol que el agua mineral natural desempeña en una correcta hidratación y en un estilo de vida saludable”.
Las asociaciones de consumidores participantes consideran que los resultados de la encuesta representan una oportunidad para continuar impulsando iniciativas de información y sensibilización sobre la importancia de una correcta hidratación, especialmente en un país como el nuestro, con una dura climatología estival y frecuentes episodios graves por golpes de calor.
Para Gustavo Samayoa, presidente de FUCI y portavoz del estudio en representación de las cuatro asociaciones de consumidores, «los datos señalan que existe una conciencia general sobre la importancia de beber agua, pero también que todavía hay margen para mejorar el conocimiento sobre las consecuencias que puede tener no mantener una hidratación adecuada. Es necesario mejorar la información sobre los distintos tipos de agua, su origen y su composición, para que los consumidores puedan tomar decisiones informadas y adaptadas a sus necesidades».
Sobre la encuesta
La encuesta se ha realizado a una muestra de 1.314 personas consumidoras mayores de 18 años, residentes en el conjunto de España y con identificación de respuestas en cinco segmentos de edades., 45,21% de hombres y 54,26% de mujeres, con las siguientes franjas de edad: de 18 a 25 años 11,72%; de 26 a 35 años 10,88%; de 36 a 45 años 16,13%; de 46 a 55 años 21,54%; de 56 a 65 años 23,90%; más de 65 años 15,83%. El nivel de precisión de los resultados de la encuesta estará en un +/- 3 %. Tomando esto en cuenta el nivel de confianza de los resultados, expresados en porcentaje, se situaría en un 95 %.




